TRAGEDIA EN EL JET SET: "Dios nos salvó", el desgarrador relato de Maribel Espaillat

 



SANTO DOMINGO – En una comparecencia judicial que mantuvo el aliento de los presentes, Maribel Espaillat rompió un silencio de más de un año para narrar, minuto a minuto, la noche en que el techo de la emblemática discoteca Jet Set se desplomó sobre ella, su esposo Daniel y sus amigos más cercanos.

Lo que inició como un "lunes de Jet Set" habitual —una tradición de 52 años iniciada por su madre— se transformó en una pesadilla de escombros, sangre y actos de heroísmo espontáneo que han dejado huellas imborrables en la familia propietaria del establecimiento.

El Escudo Humano bajo los Escombros

Según el testimonio de Espaillat, el desplome ocurrió sin previo aviso. En medio del estruendo, su esposo Daniel reaccionó de forma instintiva: "Mi esposo me empujó hacia el bar, empujó a mi prima, empujó a mis amigos y quedó encima de mí", relató con voz entrecortada.

Atrapada en la oscuridad y bajo el peso de la estructura, Maribel incluso llegó a recibir una llamada de su hermano desde Las Vegas, quien se enteró del suceso antes de que los equipos de rescate llegaran al lugar. "Yo no sé Antonio, pero yo creo que aquí se cayó el techo porque yo estoy debajo de los escombros", fue su respuesta en aquel momento de confusión total.

Un Rescate marcado por la Voluntad

La crónica del rescate destaca la entereza de la propietaria. A pesar de tener la oreja derecha desprendida y heridas profundas en el cráneo que bañaban su ropa en sangre, Maribel exigió a los rescatistas que priorizaran a sus acompañantes: "No, saca a Yania que está muy mal herida... saca a su primo".

El momento de mayor tensión se vivió en la ambulancia. Maribel, consciente de que su esposo seguía sepultado, amenazó con lanzarse del vehículo en marcha si el conductor no se detenía. "Él no se puede ir porque mi esposo está allí adentro... y yo no me voy sin él", sentenció ante los paramédicos. El rescate de Daniel solo fue posible gracias al uso de un gato hidráulico para levantar las pesadas estructuras que lo aprisionaban.



La Batalla Médica: 22 Pintas de Sangre

El calvario no terminó en la discoteca. Al llegar al centro médico, Daniel fue sometido a intervenciones de emergencia "a sangre fría" debido a la gravedad de su estado. Los números que citó Espaillat son un reflejo de la magnitud de la tragedia:

  • Suturas: Más de 150 puntos en una sola herida y otros 50 en otra.

  • Transfusiones: 22 pintas de sangre suministradas durante su estancia.

  • Complicaciones: Un mes en cuidados intensivos, múltiples paros cardíacos y fracturas de fémur que requirieron reintervenciones tras 100 días de recuperación.



Un Grito de Justicia

Al finalizar su intervención ante el juez, Espaillat defendió el honor de su familia, calificándola como gente de "trabajo honesto", y enfatizó la necesidad de esclarecer las causas del colapso. "Todos queremos saber qué pasó realmente en el Jet Set", concluyó, visiblemente afectada por el dolor de las demás familias que también sufrieron pérdidas aquella fatídica noche.

El caso continúa bajo investigación judicial, mientras la comunidad dominicana sigue atenta al desenlace de uno de los incidentes más impactantes en la historia del entretenimiento nocturno del país.

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